La acogedora isla de Roatán es larga y estrecha, por eso, más que casi cualquier otro lugar, tiene bien definidos sus extremos este y oeste. Por favor, no nos pregunte cuál es más hermoso porque no sabríamos responder… los dos tienen bellezas y atracciones diferentes. Por ser más accesible, más desarrollado y conocido desde hace años, empezamos por el lado oeste y en especial por West End, una antigua aldea de pescadores que hoy es el corazón turístico de Roatán.
Un pueblo frente al mar
West End se extiende frente al mar a lo largo de una pequeña calle (la Calle Principal) que separa la orilla de las casas y los edificios. El paseo por el pueblo es muy agradable, siempre con la vista a un mar precioso, cruzándose con viajeros de todas las nacionalidades entre bares, restaurantes, tiendas de artesanía y pulperías.
Durante mucho tiempo esa calle fue de tierra, lo que le daba a West End su aspecto típico, un poco hippie y easy going, donde caminar descalzo era lo normal y los pocos autos no siempre pasaban con facilidad (sobre todo después de una fuerte lluvia). Desde 2014 la calle está pavimentada: el pueblo se ve más ordenado y limpio, aunque también hay más tráfico y a veces el paseo es un poco más lento, pero no deja de ser placentero.
Half Moon Bay, la playa del centro de todo
West End tiene una playa en cada extremo. Justo a la entrada, cautiva de inmediato la vista de la hermosa playa de Half Moon Bay, frecuentada tanto por isleños (sobre todo los fines de semana) como por visitantes, que pueden alquilar una silla de playa o simplemente tender la toalla sobre la arena fina y blanca. El agua es cristalina, tranquila y poco profunda durante muchos metros: ideal para todos, especialmente para los niños.
A lo largo de todo West End, a pocos metros de la orilla, hay un arrecife de coral hermoso y muy bien conservado, que además protege la bahía. Por eso es el lugar perfecto para empezar cualquier actividad en el mar: snorkel, buceo, paseos en lancha, pesca e incluso el famoso barco con fondo de cristal (o semisubmarino), pensado para quien no sabe nadar o prefiere descubrir el mundo submarino sin mojarse, cómodamente sentado a casi 2 metros bajo la superficie.
En pleno centro de West End hay un pequeño muelle del que salen, durante todo el día, los taxis acuáticos hacia la hermosa playa de West Bay.
Half Moon Bay es el centro del lado oeste, cerca de hoteles, cafeterías, restaurantes y bares. Pero hay un momento en que todos quieren estar aquí: el atardecer, cada día más sorprendente, para vivirlo en pareja, con amigos o en familia y con su bebida favorita en la mano.
La playa tranquila del extremo sur
La otra playa, menos concurrida pero no menos bella, está en el extremo sur de West End, donde termina el asfalto y vuelve el camino de tierra. Su ambiente tranquilo es perfecto para un partido de voleibol de playa o para relajarse con amigos. Desde aquí, caminando por la orilla, se llega a West Bay en unos 40 minutos (conviene llevar zapatos o sandalias cómodas para pasar algunos tramos de piedra).
Un día en West End
Durante el día la vida transcurre sin prisas, al típico ritmo caribeño. Empieza temprano: las tiendas abren entre las 7:00 y las 9:00 de la mañana y es fácil caer en la tentación de un café caliente con un desayuno típico, un postre o una baleada antes de ir a trabajar.
Pronto los visitantes van a la playa, empiezan los tours y las excursiones y todo el mundo está ocupado. Da gusto ver ese movimiento: un instructor de buceo que camina con el equipo al hombro para llevar a sus alumnos a aguas poco profundas, divemasters y capitanes que llevan tanques entre las lanchas y el compresor.
Taxis y conductores privados dejan a los visitantes a la entrada del pueblo, los microbuses llevan a los niños a la escuela y a los adultos al trabajo. A la hora del almuerzo los restaurantes se llenan antes de que cada uno vuelva a sus actividades.
Happy hour y la noche
Y luego llega el momento favorito de todos: el happy hour, un ritual al que pocos renuncian. Después de las 5:00 de la tarde isleños y visitantes se mezclan en los bares con mesas frente al mar o sobre la arena, charlando y escuchando música en vivo mientras se pone el sol, regresan las lanchas de buceo, pesca y tours, los niños juegan en la playa después de la escuela y los perros se persiguen en la orilla.
Por la noche West End se transforma. Con tantos restaurantes, bares y clubes hay diversión para todos, para todos los bolsillos y con buena comida: típica local, mexicana, tailandesa, italiana, a la parrilla, vegetariana.
Después de cenar hay bares con música en vivo o noches temáticas (trivia, cine en la playa, karaoke, por nombrar algunas). Y para los amantes del baile, no pueden faltar los clubes al aire libre del paseo frente al mar. De noche pasan muy pocos autos, y el fin de semana la calle está prácticamente cerrada, así que pasear es fácil y cómodo, casi como en un bulevar. Y, por supuesto, la noche no termina sin una parada descalzos en la playa para mirar las estrellas antes de volver al hotel.
Aproveche al máximo West End
West End es la base perfecta para descubrir el lado oeste de la isla: desde aquí puede volar sobre el arrecife con el parasailing, recorrer la costa con nuestro Tour en Lancha 4 Paradas o simplemente tomar un taxi acuático hasta West Bay. Escríbanos y le ayudamos a organizar sus días.

